Viajar a China siempre fue uno de nuestros grandes sueños viajeros, y hace poco por fin se nos hizo conocer un pedacito de este gigantesco país. Aunque investigamos sobre el destino y leímos experiencias de otros viajeros, no es lo mismo oír, leer o ver en video, que vivir la experiencia en persona.

Creíamos tenerlo todo planeado, previsto y resuelto, pero no fue así. Debo decir que fue una experiencia increíble e inolvidable, y no cabe duda de que ambos queremos repetirla algún día. Sin embargo, también tengo que confesar que hay 10 cosas que me hubiera gustado saber antes de viajar a China, y a continuación te las comparto para que no haya sorpresas cuando tú viajes a esta parte del continente asiático.

Nadie habla inglés

Decir que nadie habla inglés puede sonar un poco exagerado, pero la verdad es que casi no hay gente que entienda el idioma. Por lo menos en Pekín, tanto en la estación de trenes, como en el metro y muchas tiendas y restaurantes aparentemente turísticos, si encuentras al menos una persona que hable inglés, es mucho decir. Ni siquiera en los módulos de información turística hacen un esfuerzo por entender. Los únicos lugares donde seguro hablan inglés es en el aeropuerto y en tu hotel, y eso, no en todos. En nuestro hotel en Pekín usaban una app en el celular que traducía instantáneamente.

Incluso hay restaurantes que aparte de tener los menús sólo en chino, no tienen fotos para los platillos. Así que por lo menos es importante aprender a decir palabras como puerco, pollo, res, cordero, vegetales y té caliente, y al menos saber qué estás pidiendo o qué te están dando. Claro que sí hay restaurantes con menús con fotos y traducción en inglés, pero no es tan común como uno esperaría. En una ocasión vimos la fotografía de un platillo y la traducción era “pollo”. Lo pedimos porque se veía rico, pero no nos fijamos hasta que llegó el platillo y lo probamos, que eran puras menudencias de pollo. No sabía mal, pero no era lo que creíamos que habíamos pedido. Por otro lado, cuando fuimos a la calle de snacks Wangfujing nos topamos a alguien que hasta en español nos habló. Así que siempre hay sus excepciones y bonitas sorpresas.

El platillo traducido como “chicken”. 😆

La seguridad es extrema

Me atrevo a decir que China es uno de los lugares en los que más segura me he sentido. Hay policías y vigilancia por todos lados a los que vas. En cada entrada de metro debes pasar tu bolsa, mochila o maleta por rayos x antes de subirte al transporte. Incluso una vez que yo traía un café en la mano, me pusieron un aparatito para medir el pH. Lo mismo en entradas de aeropuertos y estaciones de tren en las que también revisan a cada persona con detector de metales; y eso la verdad al principio es incómodo porque te hacen subir a una especie de banquito para revisarte y podrías sentirte como delincuente. De hecho en nuestro hotel en Pekín nos revisaron las maletas a la hora de hacer el check in con detector de metales, y cada día que llegábamos, nos revisaban las bolsas de cosas que habíamos comprado o la mochila de la cámara.

En las calles también hay mucha seguridad y tienen como mini estaciones de policía donde están vigilando todo el tiempo. Algo que nos llamó la atención fue que en el aeropuerto de Shanghai nos tocó ver una persona a la que le empezó a dar una especie de ataque y en menos de un par minutos, ya estaban un médico y una enfermera atendiéndolo y policías alrededor haciendo espacio para que no se acercara la gente. Lo mismo pasó en la Muralla China, vimos un señor que se lastimó el pie y de volada llegaron doctor, enfermera y camilleros a atenderlo y llevárselo. Ya no nos quedamos para ver cómo batallaban los camilleros en los escalones y rampas de la muralla, pero seguramente fue toda una hazaña.

No puedes usar redes sociales o internet

Si crees que puedes vivir sin Facebook, Twitter, e Instagram, espera a que te diga que en China no sólo están bloqueadas estas redes sociales, sino que tampoco puedes usar ninguna app de Google. Es decir, adiós Gmail, Google Maps, Google Translate, etc… En otras palabras, si eres un completo dependiente de estas apps para tu supervivencia en viajes y en la vida como nosotros, estás perdido. Y aunque tengas una SIM Card que funcione en China, no podrás acceder a nada de Google o redes sociales. Forzosamente deberás conseguir una VPN ,o red virtual privada, que no sea detectada en China, si quieres utilizar tu celular como estás acostumbrado. Hay wifi gratis en los McDonald’s y otros establecimientos parecidos, pero es únicamente para teléfonos celulares de China.

La VPN que te recomendamos se llama Express VPN, la utilizamos sin problemas en 3 dispositivos durante el viaje.

Tus tarjetas de crédito no sirven

Así es, si creías que ibas a poder pagar todo con tu tarjeta, olvídalo. Más vale que traigas yuanes en efectivo o prepárate para entrar en pánico. Especialmente si no hablas chino. Lo mejor es cambiar suficiente, sino es que bastante dinero antes de salir del aeropuerto. Nunca sabes qué pueda pasar. Nosotros cometimos el error de sólo cambiar algunos dólares porque pensábamos irnos directo a Pekín llegando a Shanghai, y pagar con tarjeta los pasajes del tren. No los compramos antes por si acaso había algún retraso en el vuelo o transporte a la estación.

Cuando llegamos a la estación de trenes; que cabe mencionar es inmensa, con miles de letreros en chino sin traducción, y una sola ventanilla para extranjeros que en ese momento nos pareció casi imposible de encontrar; nos dimos cuenta de que no aceptaban visa ni mastercard, solamente las de sus bancos en China. Quisimos comprar los boletos por internet, pero, para “acabarla de amolar”, tampoco habíamos comprado la SIM card ni la VPN, porque según nosotros teníamos todo muy bien planeado para ese día y no los íbamos a necesitar aún. Y ni dónde comprarlos ahí. Finalmente resultó que de todas maneras ya no había salidas para Pekín ese día.

Por suerte nos topamos un KFC que sí tenía wifi para teléfonos extranjeros y pudimos ver que en la estación del sur sí había salidas y podríamos comprar los boletos. Por un momento llegamos a pensar que no podríamos salir de Shanghai y que terminaríamos durmiendo afuera de la estación de trenes. Así que pase lo que pase, mi recomendación es que no salgas del aeropuerto hasta que tengas tu SIM card de China, la VPN instalada, y bastante dinero en efectivo, porque como dice el dicho, “más vale prevenir que lamentar”.

No escucharás un por favor, gracias o con permiso

Con esto no quiero decir que la gente sea mal educada, pero sí es algo desconsiderada. Si alguien estornuda, no dicen salud. Te empujan y no te ofrecen disculpas o se te meten en la línea de donde sea, llámese metro, taquilla, en el súper, etc., así nada más porque sí. No dicen con permiso, es como si sólo ellos existieran, así que no te espantes por uno que otro empujón en las calles. Y no pareciera que lo hacen con mala intención, simplemente es algo normal. Se ve que a ellos tampoco les molesta. Al principio eso nos sacó mucho de onda y después ya nos acostumbramos, pero sí andábamos con cuidado. Y pareciera que éramos los únicos diciendo “xie xie” (gracias en chino).

Escupen en la calle

Esto es algo muy curioso porque en apariencia es algo normal; si alguien tiene flema la debe escupir. Aunque delante de la gente no siempre es bien visto, al menos, no de este lado del mundo. Y sí habíamos oído que escupir en la calle es algo muy común en China, pero si eres muy escrupuloso, verlo en vivo te puede resultar incómodo. Lo chistoso es que no escupen porque tengan flema, parece que lo hacen nada más porque sí, como un reflejo, todo el tiempo, toda la gente, uno tras otro, muy raro. En Shanghai no lo vimos tanto pero en Beijing sí, era demasiado. Incluso teníamos cuidado donde pisar porque como fuimos en pleno diciembre, había escupitajos congelados 😯 por todos lados y no nos queríamos resbalar, jaja…broma en serio.

Y algo que nos llamó la atención es que también las mujeres lo hacen sin ninguna pena y haciendo mucho ruido. Y de igual manera eructan y se suenan la nariz con la mano, sin papel. La verdad a nosotros no nos molestó pero no pudimos evitar que nos causara gracia, al menos la primera vez, ver y oír eructar con muchas ganas a una de las señoritas que recogen los boletos en el tren.  

Los baños son un hoyo en el piso

Los famosos baños de pozo que tanta curiosidad y hasta miedo causan a algunas personas de occidente, se ven por todos lados en China. Aunque cabe mencionar que los aeropuertos, estaciones de tren, centros comerciales y hoteles, cuentan con los dos tipos de baño, de asiento tipo occidental y de pozo u hoyo en el piso. Así que si no te atreves a usar uno de pozo, tienes opción de usar el de asiento. Incluso en los centros comerciales hasta tienen toallitas y desinfectante para que limpies la taza antes de sentarte. En una ocasión nos tocó ver hasta baños y lavabos más chiquitos especiales para niños y cuarto de cuneros para cambiar a los bebes; bastante moderno el asunto.

Sin embargo, hay otros lugares que sólo cuentan con baño de pozo, como en algunos hutongs, o callejuelas tradicionales chinas que aún se encuentran de Pekín, y en pueblitos como Zhujiajiao Watertown, donde tenían una máquina dispensadora de papel que te toma una foto antes de darte el papel. Y cabe mencionar que nos sorprendió que todos los baños públicos que encontramos eran gratuitos y se veían bastante limpios. Claro que fuimos en temporada baja y no había casi turistas en las calles; supongo que si vas en pleno verano, la situación puede ser muy diferente. Así que por si las dudas, siempre carga rollo de papel y desinfectante.

No venden café

Esto sí fue la peor pesadilla del mundo para mí, considerando que soy adicta al café. Nuestra primera noche en China la pasamos en Pekín y el hotel donde nos quedamos sólo tenía una tetera eléctrica, pero no había café. Como nos hospedamos en un área que yo consideraría bastante turística; con restaurantes, tiendas y hasta trenecito turístico, muy cerca de la entrada de Tiananmen Square; pensé que podíamos encontrar café en cualquier esquina. Pues para mi sorpresa, caminamos por todo el corredor turístico y nada, nadie vendía café. Estaba tan sorprendida como histérica. Había sido un día muy frustrante después de haber estado prácticamente incomunicados y llegar a creer que terminaríamos durmiendo en la calle. Y claro, sin haber tomado una sola taza de café en todo el día.

Por fin, ya a punto de darnos por vencidos y regresar al hotel de lo más confundidos, apareció como un oasis en medio del desierto, un bendito Seven Eleven. Casi casi sentí el aire de la rosa de Guadalupe, jaja… Bueno hasta me dieron ganas de besar a la chava que me atendió, que por cierto, resultó que hablaba inglés. Pero bueno, fuera de broma, ese café me supo a gloria, y aproveché para comprar café instantáneo y así tener para hacerme en la tetera eléctrica del hotel.  Ya en Shanghai no hubo tanto problema porque ahí sí hay bastantes Mcdonald’s, KFCs, y por supuesto, Starbucks; bueno hasta el Starbucks más grande del mundo está ahí.   

Toman agua hirviendo

 

 
 
 
 
 
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Así como lo leen, los chinos toman agua sola hirviendo con la comida. Y no necesariamente con té, como muchos creíamos. Tenemos la idea de que los chinos siempre toman té en estas bonitas y elegantes tazas de porcelana o cerámica, pero no es siempre así. La primera vez que lo notamos fue cuando pedimos té en un restaurante y nos trajeron una tetera de metal con agua hirviendo nada más. Creímos que se habían equivocado pero cuando vimos que todos los demás tomaban el agua sola supimos que era algo normal. Y curiosamente nos la sirvieron en vasos de vidrio, muy equis, nada que ver con los juegos de té en los que nos sirven en los restaurantes chinos de occidente. Tomar agua caliente a cualquier hora del día es súper común en China. Y esto se debe a que lo consideran bueno para el organismo, ya que se asemeja más a la temperatura del cuerpo y no produce un shock en el mismo, como el agua y refrescos helados.

En la estación de trenes tienen áreas para tomar agua y justo donde se abre la llave hay un letrero que dice “Caution Scald Burns”, y que bueno porque la primera vez no sabíamos y ahí íbamos muy campantes a llenar nuestra botellita de agua. La gente lleva sus termos y los llena con agua hirviendo de esas fuentes. Igual llenan sus sopas instantáneas de ahí. Al principio nos pareció súper curioso pero luego luego nos acostumbramos, y hasta nos gustó. Cuando llegamos a México, ya andábamos buscando las llaves de agua caliente en el aeropuerto, jaja…

No puedes traerte nada a México

 

 
 
 
 
 
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Ojo con esto, cualquier alimento que te haya encantado, ¡cómetelo allá! Nosotros veníamos fascinados con productos de carne de pato sellados al vacío, tés, dulces de tejocote y cuanta cosa te puedas imaginar, porque queríamos llevar a nuestros amigos y familiares para que probaran. Y ándale, que no se puede. A pesar de estar completamente sellados, y con sus etiquetas, no nos dejaron salir con los alimentos del aeropuerto. Tampoco nos dejaron comerlos ahí porque era “espacio federal”, y aseguraron que los tenían que incinerar.  

Justo después de recoger nuestro equipaje en el aeropuerto de la Ciudad de México, notamos como un perrito bien bonito se nos quería acercar y nosotros así, “ay que bonito perrito”. Jaja…¡Ilusos! Pues era uno de los de la SAGARPA que desde lejos ya había olido la carne (y eso que estaba sellada al vacío). Total que ya que nos revisaron y nos regañaron, nos quitaron hasta los tés porque traen semillas y flores. Hicimos el coraje de nuestras vidas porque muchos de los alimentos no los habíamos probado. Y bueno mil pretextos para no dejarnos pasar los productos, el punto es que mejor no te traigas nada de China y cómete todo lo que quieras antes de llegar a México.

Podcast de 10 cosas que hubiéramos querido saber antes del viaje a China

Visitar un país como China significa conocer nuevas costumbres, creencias y culturas en general, y aunque es muy enriquecedor y gratificante, también podría resultar extraño o desconcertante en algunas ocasiones. Sobretodo si no estamos preparados o no sabemos mucho de lo que nos espera en el país. Es por ello que decidí compartirte este post, y confío en que las 10 cosas que me hubiera gustado saber antes de viajar a China te sirvan para que tu viaje sea mucho más placentero. Déjame saber si has ido a este país, qué partes has visitado y compárteme tus fotos en los comentarios.

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