Para nosotros, un viaje por Yucatán usualmente incluye, además de comer sus riquísimos platillos y antojitos "como si no hubiera mañana", una visita a algún cenote, después de todo, el calor yucateco siempre requerirá una solución, y qué mejor que refrescándose uno nadando en un cenote sagrado. Y eso fue...